viernes, 20 de septiembre de 2019

Ilex aquifolium (Acebo)

Nombre común: Cardón, Acebo....
Familia: Aquifoliaceae.
Origen: Sur y Oeste de Europa, Asia...

Introducción:
El Acebo es un arbusto o pequeño árbol perennifolio de crecimiento lento, que con el paso del tiempo y los años puede llegar a medir diez o incluso quince metros de altura. Es uno de los arbustos por excelencia que representa la navidad y su demanda suele ser alta para esas fechas. Es una pena que la gran mayoría de estos arbustos después de pasada la navidad terminen casi abandonados, ya que pocos terminan plantados y cuidados en suelo. Se debería controlar muchísimo más la venta de estos bellos arbustos ya que están protegidos por peligro de extinción en buena parte de países europeos, precisamente, por la retirada de muchos de ellos en la propia naturaleza (está totalmente prohibido.) Hoy día, está incluso prohibido coger su fruto.


Ilex aquifolium.

Características:
Hojas, sus hojas simples pecioladas, alternas con forma ovalada, la característica principal que presentan sus hojas son sus bordes espinosos sobre todo en los ejemplares más jóvenes y en sus ramas bajas de los ejemplares más adultos. Sus ramas superiores no presentan éstas espinas. Hojas de color verde brillante por su haz y verde amarillento mate por su envés, son totalmente lampiñas, rígidas y coriáceas, aunque existen cultivares de otras tonalidades como el que se muestra más abajo.
Sus hojas, son de similares características a la del Quercus ilex (Encina, Carrasca) pero de mayor tamaño y mucho más verdes y brillantes.

Flores, presentan flores solitarias en algunos casos y en cimas más o menos densas. En la misma planta se dan tanto masculinas como femeninas (dioicas.) De color blanco o rosado.

Sus flores.

Fruto, produce un fruto en forma de drupa al principio de coloración verde pasando a rojo brillante o amarillo vivo, que madura por los meses de octubre-noviembre y que permanece en el arbusto casi todo el invierno, en su interior, presenta sus semillas. Para conseguir su fruto, al ser un arbusto dioico, se necesita (más de un ejemplar) un ejemplar macho y otro hembra.
De su fruto, se alimentan gran cantidad de aves y roedores.
Este fruto junto con sus hojas es lo que caracteriza a este bello arbusto-árbol como planta navideña.


Su fruto verde.

Su fruto madurando.

Estos bellos arbustos se encuentran en Asia y Europa especialmente en sotobosques de robledales y hayedos. En España, se dan en zonas montañosas destacando la Cordillera Cantábrica y Submeseta Norte (parte norte de la Meseta Central.) El mayor bosque de Acebos se encuentra en España en la reserva de Garagüeta (Soria) que dan refugio a gran cantidad de Tordos, Corzos, Zorzales...
De este arbusto, algunas de sus cualidades ya eran conocidas por Aristóteles llamándole "Paliuro."
Ha sido empleado en la medicina tradicional por sus múltiples propiedades.
Su tronco, es liso y su madera es muy apreciada en ebanistería por ser muy dura y compacta hasta el punto de no flotar en el agua. Entre otras utilidades se emplea para mangos de algunas herramientas y para las culatas de fusiles.




Es un arbusto de crecimiento lento, si lo queremos tener en jardín dependiendo de tu zona de residencia, es un arbusto que gusta de zonas húmedas y no excesivo sol, más bien entre sol y sombra, siempre, más sombra que sol. Tener en cuenta que es un arbusto que le gusta la humedad.
Si la zona de ubicación tiene muy poca humedad es conveniente mojar levemente su follaje de vez en cuando.
En el momento de su plantación en suelo, es conveniente acompañar con una buena mezcla de materia orgánica y el hoyo de plantación que sea generoso, los suelos que prefiere son los ácidos y bien drenados.
Es un arbusto que resiste muy bien tanto el frío como las heladas.
Al ser un arbusto de crecimiento lento podemos ubicar también en maceta o contenedor con una buena mezcla de sustrato para plantas acidófilas a partes iguales con un buen sustrato universal y añadiendo una parte de materia orgánica y sobre todo, debe disponer de un buen drenaje.


Ejemplar de Ilex aquifolium-Argentea marginata.

Riego, necesita de riegos generosos, pues es un arbusto que necesita cierto grado de humedad. En los meses más calurosos del verano deberás regar con asiduidad. Así mismo, requiere de un buen drenaje. En maceta, tan pronto seque el sustrato volver a regar, aunque es conveniente que tenga algún punto de humedad pero nunca en exceso, si no lo tienes claro, tan pronto aprecies sequedad en el sustrato acometer un riego.
Poda, este arbusto tolera perfectamente la poda, incluso podemos situar junto otros arbusto para confeccionar una valla. Aislado, debemos de eliminar posibles ramas secas y poco más. Tener en cuenta que este bello arbusto presenta una silueta piramidal y su base bastante ramosa.



Multiplicación, podemos reproducir este arbusto mediante esqueje semileñoso o bien por semillas.
Plagas, en cuanto a plagas, es un arbusto bastante resistente pero puede verse afectado raramente por pulgón o minador de hojas. Como cualquier otra planta de jardín puede verse afectada por otras plagas y enfermedades. Si algo raro apreciaras siempre digo lo mismo, lo mejor, coger una muestra y meter en una bolsita hermética y acudir con ella a algún centro autorizado para que te den el producto adecuado que realmente necesite, siempre es mejor, que tratar tu de adivinar que le pueda suceder y tratar sin conocimiento exacto de lo que le pueda estar ocurriendo.


Ilex aquifolim

Como casi todos los años ocurre en esta zona del levante español, pasamos, del verano al invierno directamente. 
Así pues, teniendo el otoño cerca, quiero dedicar estas letras.


OTOÑO DESLEAL

El otoño presto está
Más, en retroceder que avanzar
Donde antes eran cuatro
Quieren ser solo tres
El suelo, desnudo está
De hojarasca que cruja bajo mis pies
Empieza a oscurecer
Bajo un manto de cielo gris
Junto al viejo tronco sagrado de la Encina
Con rostro agrietado y marcado de vejez
Apelando como un Druida
Te proclamo justo juez
El otoño, disconforme está
Mañana, Luna y Sol
Y con Quercus ilex en la Tierra como juez
Medien, sobre la estación
Intentando apaciguar
A un otoño desleal

                                                                                                                Juan Tarrero